Éste ha sido uno de mis trabajos más divertidos. Una de las cosas que más disfruté era determinar puntos de observación estratégicamente colocados para vigilar el comportamiento de los grupos en el interior; por ejemplo, una cripta en el cementerio representaba una verdadera butaca de primera fila para presenciar un buen susto... sin ser visto, claro! Aquí, un sketch de lo que sería el escenario de Elm Street para Freddy Krueger:
Puede sonar perverso pero aquí el objetivo principal era dejar a toda esa gente completamente aterrorizada. Entonces uno podía regresar a casa y dormir tranquilo con la satisfacción del deber cumplido. La atracción fue cobrando fama y nos pidieron llevar el "producto" a la Ciudad de México, con el diseño y construcción de la Casona del Terror en la Feria Chapultepec Mágico...
...y un par de años después el Castillo del Terror en el antiguo parque de diversiones Divertido, ambos al parecer con muy buena aceptación por parte del respetable (¿o debería decir, del "asustable"?
Fueron algunos años realmente divertidos, pero sobre todo, tuve la oportunidad de conocer y trabajar al lado de gente muy interesante, quienes merecen un blog aparte. Saludos!



